Ubicada en lo alto de un acantilado en el municipio andaluz de Conil de la Frontera, con espectaculares vistas sobre el océano Atlántico. Esta residencia muestra unas líneas ligeras y minimalistas que constituyen un modo particular de relacionarse con el paisaje. El proyecto responde al desafío que suponía construir una vivienda en un lugar especial cumpliendo con la rigurosa normativa urbanística. La vegetación y la existencia de especies vegetales protegidas, desempeñan un papel importante en la adaptación de la vivienda al entorno. Tanto la distribución como las formas de este espacio refuerzan la concepción minimalista de la casa y la horizontalidad. La vivienda logra sacar el mayor partido posible a su ubicación respondiendo al programa planteado por los propietarios. En el proyecto contamos con la colaboración del arquitecto Antonio Marí.